Los barrios cosmopolitas de París

De Asia a Oriente Medio pasando por Europa y África... ¡dé la vuelta al mundo sin salir de París!


En el centro de París

Los barrios del Marais, del Louvre y del Faubourg Saint-Denis se pasean desde la Europa oriental hasta el Extremo Oriente.
En el distrito 10, a dos pasos de la Puerta Saint Denis, entre las calles de Enghien, de Hauteville, de Paradis y la calle del Faubourg Saint-Denis, “el sendero turco” no tiene nada que envidiar a las calles de Estambul. Pequeños comercios, tiendas de comestibles, restaurantes y librerías son un magnífico escaparate de productos procedentes directamente de Anatolia. Se pueden degustar los famosos döner kebab escuchando música o ver una película en versión original.

Boutiques de vêtements dans le passage Brady, Paris

En el pasaje Brady y las calles adyacentes, tomamos rumbo a la ruta de las especias o “Little India” donde encontramos restaurantes indios y pakistaníes, estatuas de Shiva y de Vishnou acomodadas en los escaparates de viejas tienditas. Uno tras otro, se suceden más de cien pequeños comercios: vendedores de coloridos saris, tiendas de alimentación y especias de todo tipo, bazares, floristerías, etc.

A unos pasos de allí, peluqueros afro, tiendas de cosmética y salones de manicura dan el tono a los alrededores del metro Château d’eau, barrio africano de la orilla derecha de París. En la orilla izquierda, la presencia de África también ocupa un lugar de honor en el barrio Saint-Germain-des-Prés donde, desde los años 30, más de treinta galerías se han especializado en el arte tribal africano. En el distrito 5 se encuentran las editoriales y librerías dedicadas a la literatura africana, por la calle des Écoles.  

L'As du Falafel - rue des rosiers, Paris

Con sus sinuosas callejuelas, sus magníficas fachadas y sus hoteles particulares en el distrito 4, el Marais alberga uno de losbarrios judíos más antiguos de París. Establecimientos de lo más selecto ?entre los que se encuentran restaurantes típicos, pastelerías, tiendas de delicatesen, librerías, monumentos y tiendas? visten las calles des Rosiers, du Roi de Sicile o incluso la calle Vieille-du-Temple.  El barrio llega hasta las inmediaciones del Centro Pompidou, con el museo de Arte e Historia del Judaísmo y el jardín Anne-Franck. Hacia Saint-Paul, la “Pletzl”, “plazoleta” en yidis, se asemeja a un pequeño pueblecito. ¡Ambiente muy pintoresco! La omnipresente comida callejera invita a los paseantes a deleitarse desde hace más de un siglo con sus falafels, shawarmas o bagels.

Nos dirigimos ahora hacia el país del sol naciente y Corea del Sur. Entre la Ópera Garnier y el museo del Louvre, el barrio de Sainte-Anne es el lugar representativo de las culturas nipona y coreana. Aquí, los ramens y udons se encuentran por doquier. Y, por supuesto, no se puede perder una visita a las librerías, tiendas de comestibles, queserías y a la panadería franco-japonesa Aki Boulanger.

En el norte de París

Boutique de tissus africains à la Goutte d'Or

El norte de París, punto de encuentro de culturas de todo el mundo.

En los alrededores del metro Barbès y hasta la Goutte d’Or en el distrito 18, sumérjase en el corazón del Magreb. La calle es un espacio en el que vivir y en el que degustar una comida callejera muy apreciada. ¡Se encuentran pastelerías, restaurantes baratos, bazares, lugares culturales y cafés por todas partes!

Entre Château-Rouge y la Goutte d’Or se encuentran diferentes culturas africanas. El mercado Dejean, el más importante de la región parisina por sus productos procedentes del continente africano, permite una inmersión inédita en la gastronomía de África occidental. En la calle Polonceau, los tejidos wax y las prendas africanas más bellas inundan el barrio de colores y formas geométricas. Y si desea aún más motivos africanos, diríjase a la Halle Saint-Pierre de Montmartre, templo de todos los tejidos.

El pasaje Brady no posee el monopolio de la cultura india en París. Más al norte, en la Courneuve, las comunidades de Sri Lanka, Pakistán e India hacen vibrar la avenida Paul Vaillant-Couturier al ritmo de los CD de las estrellas de Bollywood.

En el este de París

Hopital franco-musulman bobigny

El este de París esconde culturas, gastronomía y vegetación del mundo entero.

En el distrito 19, hacia la calle Petit, tiendas de comestibles cashers con nombre yidis y sinagogas se encuentran diseminadas por todo este barrio de París también llamado “la pequeña Jerusalén”.

Barrio cosmopolita por excelencia, Belleville vive al ritmo de China y Vietnam. Por las mañanas, los deportistas practican el Tai-Chi-Chuan en el parque de Belleville mientras que las cantinas chinas de la calle de Belleville encienden sus fogones. ¡Un auténtico viaje a Asia!

¡Exotismo asegurado en el sur de París! En el distrito 12, el jardín de Agronomía Tropical permite realizar un descubrimiento extraordinario combinando una exuberante flora y los vestigios de la exposición colonial de 1907. Lo mejor es realizar una visita guiada para desbrozar la historia de infinidad de edificios insólitos del lugar: el puente khmer, el pabellón de Indochina, la explanada del Dinh...

Más al norte, en Bobigny, encontramos diferentes testimonios culturales extraordinarios procedentes de numerosos puntos del mundo: el primer hospital franco-musulmán con su porche de entrada neo-morisco cubierto de suntuosos mosaicos, el cementerio franco-musulmán o incluso el impresionante templo Sij - el lugar de culto más importante de Francia para los practicantes - que le lleva hasta el norte de la India.

Las culturas del mundo entero están arraigadas a la historia del Gran París. Los italianos de Nogent-sur-Marne, los portugueses de Champigny-sur-Marne o los sudamericanos de Fontenay-aux-Roses, con sus fiestas, marcan el compás de la ciudad en la que también se disfruta de sus numerosas tiendas y mercados.

En el oeste de París

La Europa oriental muestra todos sus tesoros en el oeste de París.

En Issy-Les-Moulineaux, la cultura armenia desvela al visitante su iglesia evangelista, su templo y su Casa de la Cultura Armenia.

En Boulogne-Billancourt, un viento procedente de Rusia sopla por sus calles En esta ciudad antes llamada “Billankoursk” por los exiliados rusos de 1917, la iglesia ortodoxa Saint-Nicolas-Le-Thaumaturge atesora la memoria de esta historia tan inusual.

En el sur de París


Complexe hôtelier Huatian Chinagora

El alma cosmopolita de París también cobra vida en el sur de la ciudad.

En el distrito 13, entre las avenidas de Choisy e Ivry, y la calle de Tolbiac se traza “el Triángulo de Oroindochino. Pato laqueado en el escaparate, cantinas vietnamitas, salones de té chinos y lugares de cultos budistas, este barrio es un auténtico muestrario de los países del Sudeste Asiático.

La cultura china se extiende también hasta Ivry-sur-Seine y Vitry-sur-Seine, en particular con las tiendas de los hermanos Tang, pero también hasta Alfortville con el Hotel Huatian Chinagora que se inspiró en la Ciudad Prohibida de Pequín y en el Palacio Imperial chino.

Llegados en ferrocarril en el siglo XIX, los bretones huyeron de la miseria del campo y se instalaron alrededor de la Gare Montparnasse. Una auténtica “pequeña Bretaña” surge en el lugar. De hecho, en la entrada de tiendas y numerosas creperías, no es extraño leer “bienvenidos a Bretaña”, ni escuchar como flotan en el aire los acordes de las gaitas.

En el sur de París, la Ciudad Universitaria Internacional de París, en el distrito 14, es un lugar único en el mundo. Lugar de residencia para estudiantes, está constituida por 40 casas construidas según el estilo de cada país. Estas obras de arquitectos y artistas famosos, como por ejemplo Le Corbusier, Jean Prouvé o Charlotte Perriand, exhiben fachadas de inspiración nipona, italiana o flamenca. Un patrimonio excepcional que se puede descubrir a través de diferentes recorridos temáticos que subrayan la arquitectura del lugar, el arte y la biodiversidad del parque.

En Alfortville, la Iglesia apostólica armenia Saint-Paulet Saint-Pierre ha reunido a la comunidad armenia. En el barrio en el que se encuentra, las tiendas de comestibles, tiendas y restaurantes, así como ciertas calles del centro de la ciudad muestran nombres armenios.