Paseo por el París bohemio

Montparnasse, Montmartre, la legendaria iglesia de Saint-Germain-des-Prés : este es el París de los artistas

Es posible que del París bohemio ya no quede más que el imborrable recuerdo de los artistas que lo consagraron. No obstante, podrá encontrar esa huella en muchos establecimientos. Empiece por dejarse caer por un café de Montparnasse y luego haga una visita al pequeño museo Bourdelle, en el que se evoca el ambiente del París de los artistas. Las brasseries y los cafés míticos del bulevar Montparnasse le escoltarán hasta los jardines del Observatorio. Bajando por Luxemburgo y la plaza Saint-Sulpice llegará a Saint-Germain-des-Prés, selecto lugar en el que rivalizan artistas e intelectuales. En uno de estos cafés tal vez tenga la suerte de cruzarse con su escritor de culto... El París bohemio se extiende hasta Montmartre, cuya estación de metro es Odéon. Recuerdos de los talleres de Picasso y Utrillo, el surgimiento del cubismo, los cabarés, las viñas, las canciones en las calles y los pintores de la plaza del Tertre… Un ambiente protegido mientras anochece en París.

1 Museo Bourdelle

Musée Bourdelle, Paris © OTCP - Marc Bertrand

Al alba del siglo XX, los talleres se multiplicaban en Montparnasse. El de Émile-Antoine Bourdelle reúne hoy en día 500 obras esculpidas en mármol, yeso, o bronce, pinturas, pasteles... Del Centauro muriente del gran hall, uno se desliza hacia la intimidad del antiguo apartamento. Una galería de ladrillos enmarca los bronces del jardín que dan a la calle. La exposición continúa en los talleres y en las salas donde la alquimia de la obra estalla sobre el fondo de las blancas paredes. Ella se prolonga entre las enredaderas y las acacias de un jardín interior donde “la primavera ríe, el verano arde y el tiempo sueña” escribía el escultor.

2 Observatorio de París

Observatoire de Paris, Paris

« Esta en juego Señor, la gloria de vuestra Majestad», juran los hombres de ciencia a Louis XIV para obtener un observatorio astronómico. Ocho años más tarde, en 1672, el edificio es acabado según los planos del arquitecto Claude Perrault, hermano del contador de cuentos. La visita guidada de la Luna, de las fases de Vénus y de las manchas solares se hacen con reservación, y hasta de noche en algunas ocasiones.

3 Iglesia Saint-Sulpice

Eglise Saint Sulpice, Paris © Thinkstock

Esta iglesia es tan imponente como una catedral. Las obras comenzaron en el siglo XVII, a partir del edificio original del siglo XIII y duraron 135 años. Su historia le ha dejado tesoros de cada época: un coro ornado con estatuas de Bouchardon, una Virgen con Niño y dos pilas de agua bendita con forma de concha esculpidas por Pigalle, la capilla de los Santos Ángeles cuyos frescos ocuparon – ¿agotaron?- los últimos diez años de la vida de Delacroix. Un concentrado de historia que atrae cada año a una multitud de peregrinos que vienen a admirar sus tesoros.

4 Saint Germain des Prés

Eglise Saint-Germain-des-Prés, Paris © OTCP - Amélie Dupont

El barrio tiene por fronteras el Sena, el Luxembourg, bulevar Saint-Michel y la calle des Saints-Pères. Debe su nombre a la iglesia cuyas primeras piedras datan del año 557 y los mas antiguos vestigios todavía visibles son de los alrededores del año 1000: ¡Un islote de eternidad rodeado por el swing de las modas cambiantes! Desde los años veinte, el mundillo de las letras y de las artes gravita alrededor de los cafés de Saint-Germain. Luego de la Liberación, explota el existencialismo, dirigido por Camus y Sartre, mientras que el Jazz hace temblar los sótanos: Sidney Bechet al clarinete, el escritor Boris Vian a la trompeta...Esta época pertenece a la leyenda, pero Saint-Germain es todavía un dédalo de calles antiguas dedicadas al arte, a los libros y a la moda.

5 La loma Montmartre

Basilique du Sacré-Cœur de Montmartre, Paris © Thinkstock

Para Venecia las gondolas, para Montmartre las escaleras : deportivas, pero tan románticas ! Y hay tantas novelas, leyendas y tantos destinos fabulosos en esta loma, del antiguo Bateau-Lavoir, donde fueron creadas por Picasso las señoritas de Avignon, hasta el café de Amélie Poulain, rue Lepic. Su almacén es un poco más lejos, en la rue des Trois-Frères. Sí, hay que seguir subiendo, pero Montmartre se tiene que merecer ! Suban por la rue Tholozé, para ver una película o beber una copa en el jardín de invierno de un cinema minúsculo apadrinado por Buñuel y Cocteau. Paren arriba de la calle, bajo los últimos molinos, antes de seguir subiendo…Ánimo ! Arriba del todo está el Sacré-cœur, rodeado por un laberinto de calles milagrosas y una viña donde se celebran vendimias cada año. Qué más ? El busto de formas generosas de la plaza Dalida, vistas vertiginosas sobre los techos de París, multitúdines sorprendentes y miles de esquinas apacibles. Desde el parque de la Turlure o la Rue du Chevalier-de-la-Barre, el Sacré-Cœur es tan estupendo de perfil, de frente o por detrás !

6 The Montparnasse district

Barrio Montparnasse, Paris © Thinkstock

Situated in the 14th arrondissement, this district owes its name to mount Parnasse, a hill razed in the 18th century. From the time of the French Revolution, Montparnasse became a place of festivities with the opening of cabarets and dance halls. Don’t miss: Montparnasse train station and the 210-metre-high Montparnasse tower block. The big Parisian brasseries such as La Rotonde, La Closerie des Lilas, La Coupole and Le Dôme, which made the Golden age of the district, are still bustling with activity.