Lo esencial

De los Champs-Elysées hasta Montmartre pasando por el Louvre: las etapas imprescindibles de un paseo en un día

Empiece con un café en los Campos Elíseos, luego baje tranquilamente a pie hasta la Torre Eiffel por la avenida Marceau y contemple la famosa llama del Puente del Alma. Desde lo alto de la Torre disfrutará de un panorama inabarcable de todo París. A continuación, déjese deslizar por el Sena hasta Notre-Dame en uno de los barcos amarrados allí mismo. Después de visitar la catedral se impone una pausa para comer. El Louvre está bastante cerca, a poco menos de media hora. Lo recomendable es un recorrido centrado en las principales obras maestras. Una vez haya salido, el sol va poniéndose en la pasarela des Arts, el Pont Neuf y el Institut de France… Cruce el Sena hasta la parada de metro Odéon, desde donde llegará directamente a las estribaciones de la loma de Montmartre para disfrutar de una vista excepcional de la ciudad y sus monumentos iluminados al caer la noche.

1 Champs-Élysées

Iluminaciones de Navideñas, avenue des Champs Elysées, Paris © OTCP - Angélique Clément

Entre Étoile y Concorde, tiene la porción emblemática de una perspectiva que se extiende de la pirámide del Louvre hasta la Défense. Sin embargo, los inicios de este paso obligado del desfile del 14 de julio fueron mucho más modestos.

2 Tour Eiffel

La Tour Eiffel, Paris © Thinkstock

La “Gran Dama”, inaugurada por Gustave Eiffel para la Exposición Universal de 1889, domina París desde sus 324 metros de altura. Con más de 120 años, domina con su delicada estructura metálica las orillas del Sena y el Champ-de-Mars. Al atardecer, centellea con todas sus luces para marcar el paso de las horas: un espectáculo inolvidable para los enamorados de París. Es el monumento no gratuito más visitado en el mundo. Además de la posibilidad de visitar los 3 pisos y el apartamento privado que se hizo allí el ingeniero Eiffel, también se puede asistir a exposiciones temporales.

3 Pont de l'Alma

Pont de l'Alma, Paris © OTCP - Amélie Dupont

El Puente del Alma y la Flamme de la Liberté. Este puente que une los barrios 7, 8 y 16 de la capital, no es solamente célebre por la presencia de la estatua de un Zuavo que sirve de instrumento de medida para las crecidas del Sena... A dos pasos, la Flamme de la Liberté — ofrecida a Francia en agradecimiento por su ayuda en la restauración de la célebre estatua neoyorquina y transformada en lugar de recogimiento luego de la muerte de la Princesa Diana – es una réplica exacta de la que "la Gran Dama" tiene en su mano.

4 Museo del Louvre

Musée du Louvre, Paris © OTCP - David Lefranc - Ieoh Ming Peï

El museo el más grande de París, palacio de la Mona Lisa, de la Balsa de la Medusa, y de la Venus de Milo es la joy de los reyes, imperadores y presidentes de Francia. Muchos reinaron en el Louvre, y dejaron su marca allí, en estilos del renacimiento, clasisismo, primer y segundo Imperio, o época contemporánea, desde la oscura fortaleza de los finales del siglo XII hasta la pirámide de vidrio de Peï, inaugurada en 1989. Trás la construcción del palacio de las Tuileries, distante de algunos metros, y su demolición en 1871, se hicieron varias ampliaciones para unir las dos residencias reales. Transformado en Museo desde el 1793, el Louvre contiene obras del arte occidental desde la Edad Media hasta 1848, de las civilizaciones antiguas orientales, egípcias, griegas, etruscas y romanas que lo precedieron y influenciaron, de los artes gráficos y de los artes del islam.

5 Pont Neuf

Pont Neuf, Paris © OTCP - Amélie Dupont

El más antiguo de los puentes de París. Sus dos mitades so empezadas en 1578 por Androuet Du Cerceau y acabadas en 1604, bajo la fuerte impulso de Henri IV que innovó ordenando la creación de aceras. El puente está compuesto de 12 arcos de medio punto. A nivel de la decoración, está compuesto por dos elementos diferentes. Primero torretas en forma de media lunas que coronan sus pilares, dándole su aspecto tan característico. Estas media lunas fueron un tiempo coronadas por tiendas (de 1775 a 1854).

6 Odéon

Odéon - Théâtre de l'Europe  - Façade, Paris © Benjamin CHELLY

Transeúntes tranquilos o con prisa, tráfico denso, luces de los cafés, fachadas de lugares históricos, sinuosas colas frente a los cines… Ese el ambiente del barrio Odeón a cualquier hora del día. ¡Una verdadera concentración de vida y de cultura en pleno París histórico!

7 Notre-Dame de Paris

Cathédrale Notre-Dame de Paris - Cerisiers en fleurs, Paris

Su construcción coincidió con la elección de París como capital. En la plaza frente a la catedral, una estrella de bronce indica el kilómetro zero, centro del país. Este edificio emblemático del arte gótico es tan harmonioso que parece haber sido diseñado por un único constructor genial, mientras fueron muchos los que contribuyeron, del siglo XII al siglo XIX, cuando fue restaurado por Viollet-le-Duc. Esta catedral vió a Saint-Louis, descalzo, coronado con espinas en 1239, vió el sacro de Napoleón en 1804, y también la celebración de la liberación en 1944…Quizás usted podrá subir los 422 escalones que conducen a la cumbre. Como el Quasimodo de Victor Hugo, se enfrentará a las muecas de unas gárgolas, y verá, en la penumbra de madera del campanario, la campana de treze toneladas llamada Emmanuel. Con el corazón latiendo, contemplará París y las miles de flechas de sus edificios.

8 La loma Montmartre

Basilique du Sacré-Cœur de Montmartre, Paris © Thinkstock

Para Venecia las gondolas, para Montmartre las escaleras : deportivas, pero tan románticas ! Y hay tantas novelas, leyendas y tantos destinos fabulosos en esta loma, del antiguo Bateau-Lavoir, donde fueron creadas por Picasso las señoritas de Avignon, hasta el café de Amélie Poulain, rue Lepic. Su almacén es un poco más lejos, en la rue des Trois-Frères. Sí, hay que seguir subiendo, pero Montmartre se tiene que merecer ! Suban por la rue Tholozé, para ver una película o beber una copa en el jardín de invierno de un cinema minúsculo apadrinado por Buñuel y Cocteau. Paren arriba de la calle, bajo los últimos molinos, antes de seguir subiendo…Ánimo ! Arriba del todo está el Sacré-cœur, rodeado por un laberinto de calles milagrosas y una viña donde se celebran vendimias cada año. Qué más ? El busto de formas generosas de la plaza Dalida, vistas vertiginosas sobre los techos de París, multitúdines sorprendentes y miles de esquinas apacibles. Desde el parque de la Turlure o la Rue du Chevalier-de-la-Barre, el Sacré-Cœur es tan estupendo de perfil, de frente o por detrás !