Cancán, ¡anímese a bailar!
Este baile alegre y endiablado es inseparable del mito de las noches parisinas y del ambiente del cabaré, inmortalizado por las pinturas de Toulouse-Lautrec, el cine francés o de Hollywood. Con el desenfreno de las enaguas provocativas, el conocido movimiento de levantar la pierna y la música animada, la alegría comunicativa del cancán no deja de encantar, desde hace casi 150 años, a los espectadores del mundo entero.
Las estrellas del cancán
Entre las bailarinas de cancán de la Belle Epoque, algunas grabaron en el panteón de las noches parisinas nombres pintorescos, como la Goulue (tragona), Nini Patte-en-l’air (Nini pata arriba), la Môme Fromage (chavala queso), Jane Avril (Jane abril), conocida como «Jane la loca» por sus compañeras… Nini pata arriba ha destacado como verdadera creadora del cancán, inspirado por la cuadrilla inventada en 1850 por Céleste Mogador, bailarina principal de Bal Mabille, antiguamente situado en los Campos Elíseos. Las reglas del cancán se establecieron poco a poco. Las bailarinas expertas enseñaban a las nuevas y transmitian las reglas oralmente. Las clases de la escuela de Nini Patte-en-l’air era el único lugar donde se enseñaba este baile. Las principales figuras se ponían nombres que evocaban imágenes, se llamaban «tenencia de armas», «metralleta», «asalto», «sin carga», «salto de pídola» o incluso «perritas». Enseguida, los hombres entraron en este baile de tradición femenina y acompañaron a las mujeres al escenario para realizar verdaderos números de acrobacia. Valentín el Deshuesado, conocido también como el Hombre de la Cuadrilla, es el más famoso.
|