Nada más verlos se les iluminan los ojos. En las grandes superficies, juguetes de primeras marcas; en las tiendas más tradicionales, juguetes más refinados. Todo un paraíso para los más pequeños… y para los mayores que conservan el espíritu de niño.
En París encontrará un mundo encantado de peluches, trenes eléctricos o juegos de mesa. Las tiendas de juguetes están evidentemente acostumbradas a la presencia inquieta de niños en sus secciones y proponen ideas para distraerles. Desde un juguete de madera sencillo hasta el último videojuego, cada día sale una idea nueva.