Arquitectura de París

Bon1118París de piedras y de sueños

La historia de París se puede leer en las piedras y en los libros... Una increíble concentración de estilos que no dejará indiferente al paseante atento. La Antigüedad ha dejado termas y un circo romano en la ciudad. La Edad Media sigue presente en el campanario románico de Saint-Germain-des-Prés y la delicadeza de la Santa Capilla demuestra el milagro del gótico. París también tiene el clasicismo del Gran Siglo, con sus cúpulas y frontones, el sueño de lo antiguo que acariciaba el Renacimiento. Le seducirá el eclecticismo del Segundo Imperio, las innovaciones de Haussmann y la arquitectura metálica celebrada por la Torre Eiffel, punta de lanza del Art Nouveau. El Art Déco no se queda atrás y su modernidad anuncia los futuros emblemas de cemento y cristal de una ciudad que se renueva sin cesar.

El Clasicismo

En los siglos XVII y XVIII, la influencia de la Antigüedad todavía es más patente. La simetría, la simplicidad de las líneas están de moda desde principios del siglo XVII, como demuestra la Place des Vosges.

El estilo jesuita introduce la cúpula y las decoraciones barrocas, especialmente en las iglesias de la Sorbona y Val-de-Grâce.

Lonnade-louvreDesde 1650 hasta la segunda mitad del siglo XVIII, en París se multiplican los frontones, las columnas, las cúpulas y los techos Mansart.

Los arquitectos de Luis XIV construyen la columnata del Louvre, el Institut, los Inválidos, la Place Vendôme y, evidentemente, el castillo de Versalles.

Luis XV se encargará de la plaza de la Concordia y del Panteón.

Bajo el reinado de Luis XVI, la arquitectura apostará por la simplicidad, después de un largo periodo rococó.

Deleine Todavía se acercará más al modelo antiguo durante el Primer Imperio, y la Restauración no evitará imitaciones como la columna Vendôme, la iglesia de la Madeleine, los arcos del Carrousel y de Etoile, que evocan los grandes edificios de la antigua Roma.