Arquitectura de París

Bon1118París de piedras y de sueños

La historia de París se puede leer en las piedras y en los libros... Una increíble concentración de estilos que no dejará indiferente al paseante atento. La Antigüedad ha dejado termas y un circo romano en la ciudad. La Edad Media sigue presente en el campanario románico de Saint-Germain-des-Prés y la delicadeza de la Santa Capilla demuestra el milagro del gótico. París también tiene el clasicismo del Gran Siglo, con sus cúpulas y frontones, el sueño de lo antiguo que acariciaba el Renacimiento. Le seducirá el eclecticismo del Segundo Imperio, las innovaciones de Haussmann y la arquitectura metálica celebrada por la Torre Eiffel, punta de lanza del Art Nouveau. El Art Déco no se queda atrás y su modernidad anuncia los futuros emblemas de cemento y cristal de una ciudad que se renueva sin cesar.

El Art Nouveau

Meuble-guimard Desde 1880 hasta 1914, se desarrolla una corriente artística internacional conocida como Art Nouveau o Modern Style. 1900 marca el auge de este arte que caracteriza la Belle Epoque. Formas inspiradas en la naturaleza (plantas, animales…), curvas y arabescos, caracterizan esta arquitectura original, llena de color y ricamente ornamentada.

Para extenderse, se sirve de la piedra, el metal, el cristal o la cerámica. Los edificios de la calle La Fontaine, cerca del antiguo pueblo de Passy, donde este estilo «toma» las entradas del metro, obra de Hector Guimard, son tan famosos como las decoraciones florales de las magníficas vidrieras de los grandes Porte-dauphine82_110 almacenes. El auge del Art Nouveau llega con proezas técnicas relacionadas con los progresos de la construcción metálica: la Torre Eiffel nace a 300 metros en 1889 y el puente Alexandre III pasa por encima del Sena con un solo arco en 1900.