Arquitectura de París

Bon1118París de piedras y de sueños

La historia de París se puede leer en las piedras y en los libros... Una increíble concentración de estilos que no dejará indiferente al paseante atento. La Antigüedad ha dejado termas y un circo romano en la ciudad. La Edad Media sigue presente en el campanario románico de Saint-Germain-des-Prés y la delicadeza de la Santa Capilla demuestra el milagro del gótico. París también tiene el clasicismo del Gran Siglo, con sus cúpulas y frontones, el sueño de lo antiguo que acariciaba el Renacimiento. Le seducirá el eclecticismo del Segundo Imperio, las innovaciones de Haussmann y la arquitectura metálica celebrada por la Torre Eiffel, punta de lanza del Art Nouveau. El Art Déco no se queda atrás y su modernidad anuncia los futuros emblemas de cemento y cristal de una ciudad que se renueva sin cesar.

El Art Déco

Lais-de-tokyo Durante el periodo 1920-1930, en respuesta a la abundancia de formas y de ornamentos del Art Nouveau, los años locos inventan el Art Déco, un estilo depurado, con formas geométricas, impregnado de un cierto clasicismo. Entre los ejemplos más conocidos, encontramos el Palais de la Porte Dorée, construido para la Exposición Colonial de 1931, el Palais de Chaillot y el Palais de Tokyo, ambos inaugurados para la Exposición Universal de 1937.

En los grandes bulevares, el Grand Rex es un ejemplo espléndido de las salas de cine con efecto de paisaje, la fachada trabajada y la decoración interior inspirada en ciudades imaginarias son testimonio de los atrevimientos de este periodo.