El Sena en París

Los muelles, los puentes, las islas, las fiestas... Travesía de París siguiendo el Sena

Atravesar París siguiendo el Sena ofrece miles ocasiones de escursiones sobre el río, las orillas, los puentes y las isla, de día y de noche, en la ribera izquierda y derecha, rozando el agua o dejándose llevar por el movimiento de los muelles. En barco, a pié, en bici, uno gandulea, pasea, hace deporte, cena, baila en las chalanas, holgazanea entre dos exposiciones, pica pica volviendo de las compras o broncea en bañador…Uno respira. Pero siempre acaba siendo deslumbrado por estas orillas que la UNESCO clasificó como patromonio mundial.
 
El Grand Palais y el Petit Palais se asombran en el arco de un puente, pescadores se instalan con sus cañas en la proa de un jardincito, los patos dibujan círculos en el agua, el Louvre se esconde detrás de un barco de crucero, el violín de un músico de la calle invoca Notre-Dame, a lo lejos, y, entre los sauces llorones, aparece la grua de un astillero…
 
El lema de París le viene de su río, fluctuat nec mergitur, cabecea pero no se hunde, y el río desplega la ciudad, desde su cuna, la Isla de la Cité, hasta los muelles renovados de Bercy, río arriba, y la gloriosa Dama Eiffel, río abajo.

1 Puerto del Arsenal

Port de l'Arsenal, Paris © OTCP - Amélie Dupont

El Puerto del Arsenal, antiguo puerto comercial, es el punto de unión entre el Sena y el canal Saint-Martin. En su principio, diseñado como defensa contra los ataques enemigos, ahora acoge a las embarcaciones deportivas, gaviotas y restaurantes de mariscos, ¡para el placer de los parisinos y de los visitantes que vienen aquí para olvidar la agitación de la capital!

2 Piscina Josephine Baker

Piscine Joséphine Baker, Paris © OTCP - Marc Bertrand

¿ Sabía usted que los baños flotantes ya estaban en boga en el siglo XVIII? Existían varios sobre el Sena. La piscina flotante Josephine Baker, amarrada en la Rive gauche, renueva el estilo en versión alta tecnología ecológica y gran comodidad. Se puede bañar en una piscina deportiva o en una muy poco profunda de 50 m2 para los mas pequeñitos. Usted también puede aprovechar los solariums, los saunas, el hammam, el jacuzzi y una sala de aparatos y de musculación.

3 Jardin Tino-Rossi

Jardin Tino Rossi, Paris © OTCP - Marc Bertrand - Augustin Cardenas

En la orilla izquierda, entre el Pont de Sully y el Pont d’Austerlitz, el jardín del Quai Saint-Bernard abriga obras de artistas contemporáneos, como Brancusi, César o Gilioli. De día, es un paradiso para los que corren, pasean o son aficionados de los museos de escupturas al aire libre, y de noche, en primavera y verano, se transforma en pista de baile al aire libre. Los apasionados y los principiantes de todas las partes del mundo se encuentran allá para bailes de salsa, rock o tango en la orilla. La magia está garantizada !

4 Libreros de viejo en los muelles del Sena

Bouquinistes, Quai de Seine, Paris © Thinkstock

Del Pont Royal al Pont de Sully, en los parapetos de las dos orillas, en cualquier tiempo del año, los vendedores y sus desordenados muestrarios de grande y pequeña literatura continuan una tradición de cuatro siglo. Cada una de estas cajas ofrece a los paseantes sus maravillas o su pacotilla : libros raros, ediciones originales, litografías, postales, revistas ilustradas, cómics, novelas…

5 Parque del Vert-Galant

Square du Vert Galant, Paris © OTCP - Amélie Dupont

Cuando todavía no se hablaba de Don Juan o de Casanova, el seductor el más conocido era el gran rey Enrique IV. El parque al que llevan las escaleras del Pont Neuf heredo del apodo del rey (Verde Galán), que, en realidad, le queda muy bien. Este pañuelo de cesped y árboles en la punta de la Isla de la Cité, bajo la imponente estátua de Enrique IV, es un refugio íntimo, galante si usted lo desea, de donde se puede admirar las dos orillas del Sena, sus puentes y sus monumentos.

6 Los puentes de París

Pont Neuf, Paris © OTCP - Amélie Dupont

Son treinta y siete panoramas estupendos de la ciudad vista desde el río, y treinta y siente bellas historias – reyes, batallas, leyendas – que uno discubre paseando. El más anciano, el Pont-Neuf, con sus 385 mascarones y sus torrecillas de media luna fue el testigo de toda la historia de París desde 1604. El Pont Alexandre III, florón de la Exposición universal de 1900, celebra la amistad franco-rusa con un derroche de ninfas y guirnaldas esculptadas, candelabros de bronce y estátuas ecuestres de oro relumbrante. El Pont des Arts, apreciado por los amantes, es una escalar para los soñadores y aficionados de picnics, tal como la pasarela Léopold Sedar Senghor que une el Musée d’Orsay al jardín de las Tuileries. La pasarela de madera Simone de Beauvoir, la más joven, vincula el saber de la Biblioteca Nacional con los jardines de Bercy…. Pero hay 32 más, y seguramente encontrará aquel que más le corresponde.

7 Museo de Orsay

Musée d'Orsay, Paris © OTCP - David Lefranc

En 1970 se piensa en demoler la estación de Orsay, y es salvada por poco, y luego catalogada como patrimonio histórico. Sus inmensos volúmenes son transformados en un museo sublime, su marquesa, su nave y sus cúpulas, sus pilares de hierro fundido, sus decorados de estuco. Sobre un fondo de vidrio, el inmenso reloj de la parte central domina un recorrido cronológico, alrededor de tres niveles principales, en el corazón de la creación artística occidental, de 1848 a 1914. Pintura, escultura, artes gráficas y objetos de arte dan lugar también al mobiliario, la arquitectura y la fotografía. El periodo es tan fecundo, las colecciones tan ricas en maravillas (y en “ismos”: expresionismo, fauvismo, etc.) que parece imposible poder elegir una única obra maestra.

8 Rosa Bonheur sur Seine

Barge Rosa sur Seine © Maxime Dufour Photographies

¡Amarrada frente al Grand Palais y al pont Alexandre III, la embarcación del "Rosa bonheur" goza de un marco fuera de los común! Para tomar una copa, comer una pizza y sobre todo bailar, el Rosa Bonheur sur Seine combina todas las condiciones para pasar excepcionales noches parisinas.